Un día de verano
Me levanto. Temprano. Me lavo los dientes antes de hacer nada, desde siempre, odio mi sabor por las mañanas. Me pongo cualquier cosa y me bajo al bar de la esquina, el bistrot du marché, desayunos por la mañana, musica en directo por la noche. Me pido un café, como estoy en un país civilizado nadie pregunta si solo, cortado o con leche. Un café. Es la zona del Boulevard de Chanzy, leo Libération, aparento ser de la zona y saber francés. Como es pronto y es día de mercado me paso y compro algo de pan. Pan, de verdad, hace crug, crug al achucharlo y huele y sabe a pan, ahora y esta noche.
Subo. familia preparada – Al metro!- grita el enano. Pues al metro. Casi rectos hasta Saint Paul. Nos metemos en Le Marais. Bagels, señores con sombrero y barba, gente haciendo fotos, muchas fotos, mucha gente. Queja del enano – Aquí por donde se corre? – Súplica escuchada. Callejeamos hasta Des Vosges. El enano parece un perro que le acabas de quitar la correa, le falta mear en un arbol…. bueno…ya no. Más tranquilo, nos vamos hacia Petit Pan en François Miron. Que tienda más bonita – Nos pasamos por Kimonuya?! – Claro, nunca hay suficientes tazas de té en casa. Ya de paso le compramos una pequeña campana de hierro a Candelas. Candelas, parisina, habladora, viajera, mi prima y mi amiga. Si le das un cobertizo a los tres días lo ha transformado en una boardilla de Saint Germain.
Hora de descansar, cruzamos la calle y nos metemos en el Pasaje de Sert, en la calle Trafalgar. Otra vez nuestro barrio. Nos tomamos algo en la Plaza de San Pedro mientras comentamos como ha cambiado todo. Menos carnicerias paquistanís y lavanderias chinas y más Ateliers. Más El Born, menos ropa tendida en los balcones. Pero sigue siendo nuestro barrio y el enano salta en las escaleras de la iglesia.
Llegamos tarde a comer.
Decidimos subir por la escalinata de la Via de San Salvatore al Monte. Villas, Olivos, cipreses, tomillo, calor. Le explicamos a Tincho que él viene de esta tierra. Que lo hicimos bien, y mucho, con sudor y risas, que es como se hacen estas cosas. Miramos la ciudad desde lo alto. Cuando sea mayor le llevaremos a que conozca El David. Con suerte sentirá lo mismo que sus padres al verlo. Decidimos comer y descansar en algun lugar fresco. Volden Park queda por aqui cerca. Compramos unos perritos calientes enfrente del museo Van Gogh y nos sentamos al lado del lago. Tardamos 10 minutos en quedarnos dormidos. Por lo visto el abuelo de Paco Rabal le solia decir aquello de “Que bien se está cuando se está bien” Pues eso.
Desandamos un poco nuestro camino.
Damos una vuelta mirando hacia arriba. No tenemos claro con que azoteas quedarnos, si las de la Via del Governo Veccio o las del gueto judio. En esta ciudad si no miras para arriba te pierdes la mitad. Como los desconchones de los edificios. Yo creo que el ayuntamiento tiene un departamento de diseño de desconchones. El Trastevere queda al lado, pegado, en frente, despues del rio, son dos pasos, uno. Pues no entramos.
El atardecer.
Ía dicen los lugareños que se pronuncia, como los griegos y nosotros pronunciamos igual las palabras, pues me parece bien, Ía. La puesta de sol esta bien, mola, si vas en plan enamorado y no te importa estar escuchando todo el rato So cute, Amazing y preciosidades de ese tipo. Pero nosotros vamos a ver lo que ocurre del otro lado, dentro del crater, justo cuando se cae el sol.
Azul. Todo es azul. El mismo azul. El cielo, el mar. Sin nubes, sin olas. Azul.
Volvemos a casa. En carguero. El billete dice ferry y tenemos asientos numerados. Nada más llegar al puerto y abrir los portones de carga se define solo. Carguero. Lo de los asientos numerados también era broma. Gente corriendo. Risas de los jovenes y protestas de los mayores. Estamos preparados. Mantas y a cubierta. Salimos del puerto y por primera vez en su vida, Martín ve el cielo como se deberia ver siempre. Millones de estrellas y todas para él. Tarda, pero se duerme. Y quedamos nosotros solos. Como cuando estuvimos aquí la primera vez. Nos tapamos. Abrazados. Dormidos. Antes , la beso y le digo que me despierte pronto mañana. Quiero tomarme un café.
Jo!!! pues no me he emocionado y todo…. que bien escribes darling.
Gracias churri ^___^
Hola
Creo que es el mejor post que he leído en bastante tiempo, gracias por recordarme para que son las vacaciones, aunque este año tendré que conformarme con leerlo…
Fins aviat
Hola y gracias!!
Como mola que te escriban cosas así.
A mi me pasa lo mismo y recordar los lugares donde hemos estado me ayuda a pensar que estan ahí, que no se van a mover. Ya volveremos.
Precioso post!!
Hola Bea!! Gracias, es un placer verte por aquí.
Precioso Fernando. Me ha encantado. Muack
Me ha gustado mucho, mucho. Qué inspirador!
Gracias
Gracias Noemi!!
Vaya blog más chulo el tuyo. Ya esta guardadito en favoritos.
Cuando alguien me dice eso, me sonrojo.
Gracias, majos!! Yo os guardo también que me gustáis mucho