Yo soy
Los que me seguís en el FB personal sabeís que soy muy de poner poemas para referirme a estados de animo. Este que voy a poner hoy ya lo puse allí y seguramente ya lo habréis leido o escuchado mil veces, pero es uno de mis preferidos. Porque habla de conocerse a uno mismo. Pienso que casi todas las respuestas estan dentro de nosotros, solo hay que encontrarlas o en su defecto ser valiente para enfrentarlas. Si hasta dios lo dice en ese libro de muerte, sangre, sexo y destrucción en la frase más metafisica del tochazo, Yo soy el que Soy/Es. O como ejemplo más cinematografico, Daniel Day-Lewis en El Crisol, cuando solo tiene que firmar la carta para salvar la vida. No lo hace porque el nombre es lo unico que le queda, es lo unico que es suyo. Prefiere morir antes de que le quiten su nombre, su Ser.
Si esto lo unimos a un par de directrices que intento seguir, pero que no siempre consigo, hacer lo que dices, no decir muchas cosas, no dar consejos, no mentir, pues nos queda más o menos aquello que decia al principio, Yo Soy.
Más allá de la noche que me cubre
negra como el abismo insondable,
doy gracias a los dioses que pudieran existir
por mi alma invicta.
En las azarosas garras de las circunstancias
nunca me he lamentado ni he pestañeado.
Sometido a los golpes del destino
mi cabeza está ensangrentada, pero erguida.
Más allá de este lugar de cólera y lágrimas
donde yace el Horror de la Sombra,
la amenaza de los años
me encuentra, y me encontrará, sin miedo.
No importa cuán estrecho sea el portal,
cuán cargada de castigos la sentencia,
soy el amo de mi destino:
soy el capitán de mi alma.
Invictus. William Ernest Henley
Y todo esto porque voy al banco, manda huevos.
PD. Musica que me ayuda a pensar. Si, tambien muy alegre
madre de dios……….eso ha tenido que doler!!!!!!!!!
Ya te contare lo que duele cuando salga del banco
¡Ánimo con las coversaciones bilaterales! Aquí te mando un poco más de energía por si la necesitas:
Mas no todo ha de ser ruina y vacío.
No todo desescombro ni deshielo.
Encima de este hombro llevo el cielo,
y encima de este otro, un ancho río
de entusiasmo. Y, en medio, el cuerpo mío,
árbol de luz gritando desde el suelo.
Y, entre raíz mortal, fronda de anhelo,
mi corazón en pie, rayo sombrío.
Sólo el ansia me vence. Pero avanzo
sin dudar, sobre abismos infinitos,
con la mano tendida: si no alcanzo
con la mano, ¡ya alcanzaré con gritos!
y sigo, siempre, en pie, y así, me lanzo
al mar, desde una fronda de apetitos.
ÍMPETU, de Blas de Otero
De “Ángel fieramente humano” 1950
Grazie mille!! Peazo poema, me encanta.